Las taquillas de Renfe y su curiosa incompetencia

cercanias-interiorEsta mañana, con mi maleta de mano bien cargada, voy a coger el tren de Cercanías en la estación de Pirámides, camino de Atocha, para ir desde ahí a Parla. Con mi abono transportes zona A no puedo viajar directamente a Parla, que es zona B2, por lo que he de sacar un billete en la taquilla. Allí me encuentro a un matrimonio preguntando por horarios de tren, y parecía que estaban siendo atendidos por un fantasma. Bueno, en realidad era la trabajadora de Renfe, que estaba dando  las explicaciones a voces desde detrás de una estantería. El matrimonio se marcha con una cara bastante curiosa, claro que por haber sido atendidos por un fantasma. Después llega mi turno, y saludo con un “Hola, ¡buenos días!” y golpeando el cristal, para ver si la mujer se digna a salir a atenderme.

Efectivamente, podía esperar sentado para recibir alguna respuesta. A los cinco minutos, una chica llama a la puerta de la taquilla desde la parte del andén. La mujer sale con vientos frescos, muy molesta ella. Nos pregunta que qué queríamos.

– Yo quiero comprar un billete para Parla.
– Ahí están las máquinas.
– Claro, ahí están, pero yo lo quiero con descuento de familia numerosa y que me compenses el precio con el abono transportes.
– Esperate entonces.

Tras su nueva cara de asco, se pone a atender a la chica, y justo llega el tren para ir a Atocha. Paso del billete, uso mi tarjeta para entrar y me subo al tren por los pelos.

Llego a Atocha. Mientras llega el tren de Parla, subo a las taquillas (con mi maleta a cuestas cargado), mientras llega el tren, a comprarme el billete. Lo gracioso fue ver una cola de 20 personas para comprarse el billete de Cercanías en la taquilla de Atocha, con solo una ventanilla abierta y 3 empleadas dentro que no abrían más. Mi tren llega en 1 minuto, así que vuelvo a bajar a cogerlo para no llegar tarde a Parla. Total, que tras 2 intentos fallidos de comprar el dichoso billete, me tengo que arriesgar a viajar en el tren “sin billete” y a que me pongan la consiguiente multa por ello.

Cuando llego a Parla, y ante la imposibilidad de salir “decentemente” por los tornos, me acerco a la taquilla y pido que me abran. Me atiende una chica con la que sí se puede hablar. Le explico el tema, valorando el buen servicio de Renfe, vaya, y compro el supuesto billete para poder ir en paz. A la chica no le extrañó nada la incompetencia que le estaba contando sobre sus compañeras.

Y en fin, ya ni hablamos de los famosos retrasos de los trenes. Pero con la cantidad de gente que hay en paro, deseando pillar un puesto como el de empleado en las taquillas de Renfe, tal y como están los tiempos… el encargado de estos empleados tan incompetentes no debería tardar ni 2 minutos en hacerles el finiquito.

 

 

Vecinos, gracias por comprar en comercios chinos

el-corte-chino

A los españoles que compran en los chinos por gastarse 0,10 € menos, comprando calidad cutre y perjudicando al comercio español. Gracias.

Hoy me he enterado de que la papelería de mi barrio, en Madrid,  se ve obligada a cerrar. Motivo: las 3 tiendas chinas de alrededor. Al principio piensas “Voy a los chinos porque me sale mucho más barato comprar lo mismo”. Pero esto… directamente, es mentira.

Hace poco, necesitaba comprar un paquete de folios. Primero, fui a un todo-a-cien chino. En el pasillo de la papelería, donde abunda el desorden, encontré varios paquetes de folios metidos en cajas de cartón. Parece que los encargados de la tienda no se interesaron mucho en desembalarlos, y tienes que hacerlo tú mismo. Cuando consigues sacar un paquete, intentas asegurarte de que estás comprando unos folios que no se arruguen con solo mirarlos, pero esto es misión imposible: no aparece el gramaje por ningún lado. Vas a la caja, y la única palabra que cruzas con el chino es:

– Hola, me llevo estos folios.
– “Tles noventaysinco” – dice el chino con tono bastante frío.
– Bien, muchas gracias, hasta luego.
– (silencio).

En cambio, vas a la papelería española de toda la vida, y ya se respira otro ambiente. A parte de que huele mejor, también lo digo metafóricamente. Nada más entrar ya te saludan de forma muy agradable.

– Hola, ¿en qué puedo ayudarte?
– ¡Buenas! Quería un paquete de folios.
– Bien, te enseño los que tengo. – se marcha al almacén y saca tres tipos de folios distintos. – Estos son de 80 gramos, los tienes tambien de 90 gramos; si los vas a utilizar para imprimir te recomiendo estos, te salen a 4,10 €.
– Bien, pues me llevo estos.
– ¿Quieres una bolsa?
– No hace falta, ya me subo a casa directamente.

Y si no tiene gente que atender, puedes mantener una conversación entretenida entre vecinos.

– ¡Muchas gracias! ¡Hasta luego!

En fin. Eso de que “los chinos son más baratos” es bastante cuestionable. Juzguen ustedes mismos. Se aceptan comentarios ;)

Así es la modalidad online de la @URJC (Universidad Rey Juan Carlos)

urjc logoEntre profes maleducados, los pasotas y los “despistados”, estamos apañados. Con la de profes que hay en paro y que tengamos que aguantar los alumnos la arrogancia de algunos.

Pagamos exactamente el mismo importe de matriculación que los alumnos presenciales, y, ni por asomo, recibimos la misma atención. Ante nuestras quejas, la única genialidad que se les ocurre es cambiar el nombre de la modalidad de nuestro grado, de “online” a semi-presencial. (ja-ja-ja…). Y ni se te ocurra llamar al teléfono de atención al alumno, que tienes más posibilidades de que te toque antes la lotería.

No tienen ustedes más que preguntar a cualquier alumno de modalidad online en la Universidad Rey Juan Carlos; su opinión no distará mucho de lo que te acabo de contar yo. En definitiva, quien tenga la posibilidad de entrar a la universidad de forma presencial, que no lo dude. No recomiendo la #URJC online. Es PENOSA.

Bárcenas, el PP, el PSOE, y toda la familia

Aquí en España, o eres del PP, o eres del PSOE. Si eres de IU eres un revolucionario frustrado, y si eres de UPyD, eres un soso. Y ahora nos salen con los papeles de Bárcenas. Varios grafólogos han determinado que esa letra corresponde a Bárcenas, por lo que esas cuentas no están falsificadas. Y digo yo… ¡lo raro es que no hayan salido antes! Aunque… claro, antes las cosas iban bien para todos.

El sábado pasado estaba dando una vuelta por el centro de Madrid, y al acercarme a Alonso Martínez, un par de helicópteros, mucha policía y mucho bullicio. Y, como siempre voy con mi cámara, aproveché para hacer unas fotos.

Gente cada vez más mosqueada. Gente cada vez en más cantidad quejándose de lo mismo: los políticos que tenemos, sean del color que sean, parecen sacados del circo ambulante. Así está el patio.

Así tratamos a la música en la sociedad actual

flickr/martijndevalk
flickr/martijndevalk

No creo que le pase a mucha gente, pero cuando descargo una canción, hay veces que tengo que quitarla porque siento que le estoy quitando valor a esta obra de arte que es una canción… ¿No os dais cuenta de que le estamos quitando el valor que tienen? Ese autor se ha rallado la cabeza para intentar componer algo bueno, y vas tú y lo descargas del Ares… ¿De verdad que lo ves bien?

Hay que reconocer, que tampoco está bien es que nos claven por un CD con menos de 10 canciones, 18 – 20 €.

Podemos comparar el precio de los CDs en América y en España:

El CD de Justin Bieber “My World 2.0″ en América cuesta 10,98 $, lo que serían unos 8.29€. A diferencia, en España ese mismo CD nos cuesta 18 €. Quizás esta diferencia de precio incluya la exportación América-España, pero si lo comparamos con cualquier otro CD de grupos españoles, “Lo que te conté mientras te hacías la dormida” de La oreja de Van Gogh, nos cuesta 18,95 €. Como vemos, en España la música es muy cara comparando el precio con el de otros paises como América; La importación/exportación, no cambia mucho el precio de los CDs. Si no existieran las promociones en la venta de CDs, como en la Fnac, que suelen hacerlas a menudo, poca gente se compraría CDs…

(Precios obtenidos de justinbiebermusic.com, ElCorteIngles.com, y Fnac.es)

Por otro lado, cuando pensamos en el canon que nos meten por comprar alguna cosa que pueda servir para piratear (CDs, DVDs en blanco…) cuando en realidad no las usamos precisamente para eso, dan ganas de piratearse todo lo que se pase por delante. Está bien que la SGAE intente conservar el valor de las canciones y los derechos de autor, es más, estoy de acuerdo con ellos, pero no por el método de cobrar canon y llegando al extremo de ir a las peluquerías a reclamarlo por poner un CD de música (además de original) y por el hecho de que se esté escuchando en público. Cosas como esa ya son algo extremo.

Existen otros métodos, como por ejemplo el que se está llevando a cabo en Francia: Cuando alguien se suele bajar canciones y películas frecuentemente, se procede a dar de baja automáticamente a su conexión a internet. Lo que no puede ser es que paguen justos por pecadores, legales por ilegales, gente que respeta por gente que no respeta.

Quizás penseis que digo esto porque soy músico y no me gustaría que hicieran eso con mis obras… pero es algo que debería tener todo el mundo en cuenta sea músico o no… A mi no me gustaría ver mi disco en el top-manta, y a tí, ¿Te gustaría ver tu trabajo pirateado y tirado en un “top-manta” en el suelo de la calle, como si de algo cutre se tratara? Venga ya, no seamos tan canallas.

También suele ocurrir que no querrías comprar un CD entero para solamente escuchar y disfrutar una única canción que te guste; Pues bien, existen los recopilatorios anuales (El famoso Disco Estrella, Todo Éxitos…), o en versión digital, aplicaciones gratuitas como iTunes o Spotify.

Spotify & iTunes, dos maneras de escuchar música de forma legal

iTunes es una aplicación gratuita para Mac o PC que organiza y reproduce la música y vídeos de tu ordenador. Además es una tienda dentro on-line de música, entre otros contenidos. Puedes comprar canciones sueltas o álbumes completos, descargándolas originales en tu ordenador. Es un programa muy conocido en este ámbito, sirve además, para sincronizar la música en reproductores iPod y similares.

Spotify es similar a iTunes, pero destinado exclusivamente a la
música. Es una librería on-line de música, en la que puedes escuchar toda la música que quieras al instante, como si ya estuviera guardada en tu ordenador, ¡Sin necesidad de comprarla o descargarla! Además, si quieres comprar canciones sueltas están disponibles para su compra por un precio aproximado de 1 €, dependiendo de la canción, así como álbumes completos.

Yo personalmente os recomiendo Spotify, porque si sois amantes de la música, es una aplicación que siempre tendreis abierta! :D